¿A las personas sumisas, realmente les gusta servir?

Recientemente le pregunte a varios sumisos y sumisas cercanas por que les gustaba ser sumisos, a lo que me contestaron que encontraban placer en servir.  No me pareció raro ya que esa idea es generalizada en el ambiente BDSM:  “Una persona sumisa esta para servir a su dominante”.  ¿Pero esto es real? ¿Cuántas personas sumisas realmente sirven a sus dominantes? y más importante aun, ¿Cuántos encuentran placer en el servicio? Yo diría que muy contados casos.

El servir o mejor dicho el “servicio” viene del latín. Servitium ‘esclavitud, servidumbre’. Y se refiere al hecho de estar sujeto a las órdenes y disposición de alguien.

Trasladándolo a un ambiente BDSM se diría que el Sumiso sirve al dominante con base en los acuerdos previamente hechos, pero esto no significa que le guste servir.

Pienso que  dentro del BDSM el servir, más que disfrutar por obedecer, es disfrutar la acción realizada, ya sea por orden de la persona dominante o por iniciativa propia.

Complacer en cambio es acceder a lo que la persona dominante desea, causándole satisfacción y placer por la acción realizada y obteniendo placer para si mismo  por el  simple hecho de obedecer y satisfacer la necesidad.

Por ejemplo:

En  la limpieza de las botas de una persona dominante.

Un sumiso que gusta por el servicio realizara la limpieza de la botas sin esperar a que su dominante se lo ordene, por el simple hecho de saberse útil para su Dominante.

Un sumiso que gusta por complacer quizás puede disfrutar de realizar la limpieza de los zapatos pero solo lo realizará si el amo se lo ordena y su placer vendrá de haber obedecido la orden, más no de la limpieza que realizo.

Entonces podemos encontrar que servir y complacer no es lo mismo y que lo que la mayoría de las personas sumisas hace es complacer más no servir.

Quizás esta confusión en los términos contribuya al problema que tienen tantos y tantas sumisas cuando se les pide que sirvan.  Es obvio que a nadie nos gusta hacer cosas que no deseamos por más complacientes que seamos y esto al final no tiene que ver con “la entrega” si no con el desconocimiento que tenemos sobre nuestras propias necesidades y deseos.

¿Y a ti te gusta servir o complacer?

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Krystal de Sade

Soy Educadora de la sexualidad además de practicante de BDSM desde hace más de 10 años con rol Dominante. Entre mis prácticas favoritas están el Bondage y los juegos sensoriales. Felizmente casada, reparto mis tardes entre el BDSM y el Diseño Gráfico. Fetichista de la piel, admiradora de los hombres Leather. Fundadora y administradora de www.calabozo.com.mx
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6 comments on “¿A las personas sumisas, realmente les gusta servir?”

  1. Jesús Alfonso Trápaga Cruz(oxaliplatino) Responder

    Krystal: Tienes razón! A los sumisos nos gusta más complacer que servir.
    Muchas veces nos interesa más, ver realizadas nuestras fantasías, que verdaderamente complacer al (la) dominante.
    Las sesiones se convierten en un intercambio en el cual el (la) sumis@ realiz@ lo que verdaderamente quiere el (la) dominante, con tal de que, en algún momento el (la) sumis@, sea premiad@, con la ejecución por parte del (la)dominante de alguna acción, que le de placer emocional al(la) sumis@.

    Pero no se puede generalizar, yo he conocido sumisos, que le ponen a uno el ejemplor respecto a la entrega a la voluntad del (la) dominante!

  2. kajira-sin-Amo-1988 Responder

    Servir y complacer, igual, pues el propósito del servicio, al fin y al cabo, es complacer – la satisfacción del Dominante. Me gusta servir tanto como obedecer. Nada me causa mayor felicidad que hacer feliz a un Hombre, y creo que será más feliz si le sirvo porque quiero, no por cumplir una orden solamente. Pero me gusta acatar órdenes, también. De los Hombres, claro. Sobre todo los que despiertan mi admiración. Soy mujer de 28 años. Me gustaría poder servir a un Hombre en todo, hacerlo con amor, devoción y convicción. Pero los Hombres verdaderos son pocos y no he encontrado uno todavía porque cada vez hay más varones sumisos y en el mejor de los casos, de tipo switch, y muy pocos realmente Dominantes que tengan personalidad, carácter – y que sean muy masculinos, pero no de esos que sólo quieren sexo y sus intereses se limitan a eso y no son capaces de pensar en otra cosa. :/ Idealmente, un artista o un poeta, o un músico, muscular, de pelo largo; fuerte, valiente, bondadoso, noble, culto, inteligente, sabio, responsable, protectivo, capaz de defenderse y a los demás, seguro de si mismo, decidido, hábil – y sobre todo, confiable… Así sería un Hombre perfecto. Uno que sea un verdadero alfa. Merecedor de toda mi adoración, devoción y servicio. Podría morir por uno así, si fuera el precio de pagar por cinco minutos a sus pies, adorándolo… ¿Qué hombre vainilla me permitiría ponerle sus zapatos, cepillar su cabello y besarlo entero como una estatua sagrada…? :/ Ninguno. Ya está comprobado. Cuando intento mostrar mayor respeto y deseo de servirles, me rehuyen o simplemente no me lo permiten – no se permiten a si mismos esa clase de atenciones… :/ ¡Pobres! No saben lo que se están perdiendo… :/

    • Krystal de Sade Responder

      Gracias por leerme! El problema con los ideales es que son casi imposibles de alcanzar, pero ojala en algún momento te encuentres con un Amo que te haga sentir todo lo que describes en tu comentario 🙂

  3. Luna Responder

    Yo soy sumisa desde hace un tiempo y encuentro placentero y excitante servirle a mi amo, tambien complacerlo claramente pero no me importaria no ser premiada mientras que el este satisfecho soy feliz. Con una pequeña orden como mandarme a recojer la habitacion ya estoy feliz y excitada. Cumplir con las ordenes de mi señor lo es todo para mi, su placer es mas importante que cualquier cosa, es mas importante que yo misma, soy un objeto para su placer. Servirle y complacerlo es mi vida. Me gusta por igual servir y complacer.

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