FEMDOM y la confusión con la superioridad femenina

domina

La Dominación Femenina (FemDom) siempre ha existido, hombres deseos de someterse ante la voluntad femenina y mujeres gustosas de someterlos, sin embargo en los últimos años se ha dado que muchas mujeres y hombres se confundan entre lo que es una relación Femdom BDSM y una relación de superioridad femenina, lo cual conlleva muchas confusiones y malos rollos que desencadena en sumisos abusados y “dominas” abusivas.

Es importante primero destacar que cualquier relación para que pueda ser enmarcada dentro del BDSM debería de partir de una base en donde dos adultos responsables en condiciones equitativas e igualitarias (es decir en donde ninguna de las dos partes se considera realmente inferior o superior a la otra) acuerdan los términos de una relación.

Actualmente esa base de la cual todos deberíamos de partir para construir relaciones sensatas, es desechado por muchas mujeres que realmente se creen superiores al género masculino y varones que se creen inferiores al género femenino.

El FEMDOM no debe de ser confundido con el Hembrismo, misandria, Ginocentrismo o superioridad femenina,  palabras que engloban una serie de comportamientos en donde los hombres son discriminados, subvalorados y prácticamente anulados.  Estos comportamientos simplemente no tienen cabida dentro del BDSM.

Pero entonces, ¿Qué pasa con la Dominación femenina? No se supone que en las prácticas de dominación femenina, la mujer asume ese papel dominante? Efectivamente, la mujer asume el papel dominante, de diosa, de ser superior ante un varón o ante otras mujeres, pero parte de un plano de igualdad  en donde ambas personas tienen los mismos derechos a hablar, opinar, pedir, negar, decidir y acordar.   Ambas personas podrán deciden libremente que quieren para su relación, incluyendo de forma consensuada comportamientos hembristas, ginocentrsitas, misandricos y de superioridad femenina.

Una mujer que no es capaz de realizar acuerdos desde una base equitativa y jerárquicamente igualitaria, en donde ella realmente se cree superior a la parte sometida, es más bien una hembrista que busca esconder por medio de una práctica BDSM una relación de abuso.  Y un hombre que realmente se sienta un ser inferior que merece ser maltratado, sometido y sobajado por el simple hecho de ser hombre debería de buscar ayuda profesional.

Otra confusión recurrente dentro del FEMDOM es la parte económica. Me parece realmente alarmante escuchar más y más veces que mujeres expresen que sólo tienen sumisos para cumplir sus caprichos económicos, para que las mantengan.

Ojo, no hablo de las dominas profesionales, en su mayoría las dominas profesionales se preparan, estudian, se desarrollan para ofrecer un buen servicio a quien las contrata y el pago que reciben es justo por el servicio que ofrecen y dan.

Me refiero a esas chicas que de practicantes de BDSM no tienen nada, de aquellas que no se preocupan más que por obtener recurso económico, bajo el pretexto de que son diosas y como tal todo su capricho deben de ser complacidos por medio de un tributo o compensación económica.

Una vez más estamos ante una confusión, la dominación económica y/o los tributos pueden ser una práctica interesante o juego dentro de la Dominación femenina BDSM, pero como cualquier práctica debe de ser consensuada entre las dos partes, porque así lo deciden y eso les causa placer a ambas partes.

Me parece que es muy importante que se hable sobre esto.  Por desgracia hay muy poco escrito sobre dominación femenina desde un punto de vista de acuerdos sensatos, de deseos, de un mutuo entendimiento y crecimiento.

Son escasos los escritos en español hechos por mujeres dominantes, o por lo menos yo no he encontrado mucho, salvo el maravilloso libro de Domina Zara “Soy un sueño” en el cual habla en una parte del valor de sumiso-esclavo. Un tema aún más pocas veces tratado.

Es curioso que al buscar en internet la palabra Femdom el resultado de las búsquedas arroje principalmente páginas escritas por varones que intentan definir lo que es la dominación femenina desde su imaginario y sus deseos.

Creo que el FEMDOM está evolucionando y de esta evolución quiero rescatar el que las mujeres dominantes se estén construyendo desde su propio imaginario y deseos y no desde el imaginario masculino y cultural que quiere imponerle a la mujer, incluso a las dominas, como vestirse y como actuar para complacer y satisfacer al varón más allá de una práctica consensuada.

Sin embargo esta evolución debería de ser capaz de distinguir entre lo que es un FEMDOM BDSM y una superioridad femenina fuera del consenso y la sensatez.

A veces me pregunto si todo este boom de pseudo femdom es sólo a causa de “los sumisos” que en su desesperación (o calentura) por encontrar a alguien se someten ante cualquiera que se dice Ama o les dice perros.

 

Publicado en mi blog el 15 de julio de 2014

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Krystal de Sade

Soy Educadora de la sexualidad además de practicante de BDSM desde hace más de 10 años con rol Dominante. Entre mis prácticas favoritas están el Bondage y los juegos sensoriales. Felizmente casada, reparto mis tardes entre el BDSM y el Diseño Gráfico. Fetichista de la piel, admiradora de los hombres Leather. Fundadora y administradora de www.calabozo.com.mx
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6 comments on “FEMDOM y la confusión con la superioridad femenina”

  1. Jesus Alfonso Tràpaga Cruz Responder

    Krystal: Excelente artículo. Creo que también es un tema que merece una tarde entre las clases del calabozo!
    Habemos sumiso, que por andar de acelerados, hasta las chicas vainillas, nos explotan!
    Como mencionas, existen amas profesionales con excelentre preparación y una conducta ética; la mayoría fuera del México!
    Abundan también páginas comerciales de pseudo amas, que sólo buscan explotar económicacamente el hombre que pretende ser sumiso!
    También es muy fácil que el sumiso confunda “tener ama”, con “volver a tener mamá” y prentende que le resuelva sus problemas existenciales, lo cual también es un grave error.
    Los sumisos y sumisas, tendemos con relativa facilidad a confundir, a un@ dominante con un 2o. padre, ó madre según el caso. Esto no debería de ocurrir!
    Creo que una tarea para los sumisos, es repetirnos una y otra vez, que somos responsables de nuestras vidas, y que nadie nos va a resolver nuestros problemas.

  2. Alejandro Vilugron Paredes Responder

    se del tipo de sumisos y disquedominas que aqui se describen, realmente me parecen repugnantes, una cosa es ser dominante y otra creerse un dios todo poderoso del bdsm, he hablado con dominas que parece que hablan de su trono de tacos aguja en su olimpo de penes cortados y sumisos apilados

  3. Uncl Jhn Responder

    ¡Fabuloso artículo, felicidades!

    Y quizá da para más, para que cada quién desde su trinchera lo acoja, analice y en todo caso, aplique.
    Me considero, en verdad, dentro de la Supremacía Femenina, sólo que me parece que no soy capaz de aterrizarlo adecuadamente y desarrollarlo en consecuencia.

    A’un cuando todos tenemos un papel, un rol, no sólo en nuestra familia, o trabajo, también lo tenemos en la naturaleza, como especie. Y es ahí en dónde comienza mi travesía y descubrimiento. Descubrimiento aún oculto, sin develar. Pero que lo huelo.

    Creo en la superioridad femenina en todo terreno, cuando su aplicación es legítima y coherente. Una Mujer Superior no lo es por ‘humillar’ o ‘desechar’ lo masculino, sino porque lo sabe utilizar e incluso sacar lo mejor de él, en todo momento. Quizá mi experiencia es tan personal, y escasa, como para ponerla de ejemplo en lo que digo, pero la Mujer ha sacado lo mejor de mi, siempre.
    Lo ‘malo’ es que no es la misma Mujer (toque de buen humor).
    Pero creo que la Mujer es un ser más evolucionado que el hombre… ¿o será que no alcanzo a dividir los conceptos acertadamente? Puede ser que este en un error. No me considero menos, me considero hombre. Y no ando en la calle moviendo la colita para que una Mujer Dominante me coja y me use… o lo que es peor, no ando ofreciéndome para que una Mujer vainilla abuse de su condición, o de la mía.
    Pero sí busco a esa Mujer que me domine, que me sostenga de mil formas, y para la cual yo pueda ser no solo un objeto sexualerótico, sino un sostén emocional, o mejor dicho, no sostén, sino conductor o catalizador emocional, que le permita a Ella recular en algún momento en que lo necesite y actuar en consecuencia.

    Creo que el hombre y la Mujer son dualidad, en un aspecto global, y dentro del aspecto erótico se puede ‘jugar’ de distintas formas, pero siempre buscando una conjugación.

    Pero gracias, por comaptir su artículo… me ha hecho recapacitar en cuanto al concepto de Supremacía Femenina, o al menos en cuanto a cómo es que yo lo pienso.

    Sigo en mi búsqueda, y si me lo permite, andaré cerca leyéndole y compartiendo.

    A la orden, Krystal de Sade. Y ¡enhorabuena!

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