BDSM: Un espacio para las diferencias

Todos nosotros, de alguna forma, nos consideramos diferentes. En alguna área de nuestras vidas nos sentimos alejadosde la norma: tenemos cuerpos que no coinciden con el estereotipo, gustos diferentesa la mayoría, preferencias que nos diferencian, prácticas que pueden parecer extrañas… Desafortunadamente, lejos de aceptarnos a nosotros mismos (y a losdemás), hemos aprendido a escondernos, a avergonzarnos, a sentirnos culpables ya camuflajear lo que nos convierte en únicos.

Adentrándonos al BDSM nos damos cuenta de que se trata de mucho más que un conjunto de prácticas que compartenel intercambio de poder con fines eróticos. Una mirada más cercana nos revelaque el BDSM es un espacio abierto a las diversidades, donde lo alternativo nosólo es respetado sino bienvenido y esperado.

Múltiples comunidades, roles yprácticas reunidas

El BDSM surgió en los años 70tas como una agrupación de hombres homosexuales activistas, ingleses y norteamericanos, que compartían el gusto por la dominación, el sadomasoquismo, el bondage y elfetichismo (en especial lo leather). Enlos años siguientes, el movimiento se expandió al resto del mundo e incluyó aotros grupos. Hoy en día, el BDSM reúne a hombres y mujeres, sin importar su grupo de pertenencia, su identidad sexo-genérica, o su orientación sexual..

En el BDSM hay una gran variedadde roles. Pueden ser permanentes, temporales o flexibles. Para algunos, esparte de su vida diaria y para otros está limitado al momento de sesionar.. En las reuniones conviven personalidades dominantes, sumisas, sádicas y masoquistas. Y por si aún pareciera poca la variedad, se practican una gran cantidad de actividades o juegos. Las posibles combinaciones de identidades, preferencias, gustos, personalidadesy actividades son infinitas. Todas ellas reunidas en un espacio de convivencia en el que se vive una profunda aceptación de cada quién como individuo único y especial, donde los estereotipos y el deber ser no tienen lugar. La comunicación es abierta, directa y simple. En resumen, uno se vive libremente.

El BDSM resalta el valor de la diferencia. Es un lugar en el que se congregan cuerpos, edades, indumentarias y juguetes muy diversos. Es una comunidad que crea espacios para construir relaciones interpersonales honestas, alternativas, a la medida de los deseos personales más íntimos, facilitando la exploración de nuestra personalidad y de nuestro placer.

 

Para reflexionar

Como sociedad, ¿qué tenemos que aprenderpara poder vivir y disfrutar libremente nuestras diferencias?

Podríamos empezar por intentarreplicar algunos de los valores que sostienen a la comunidad BDSM: el conocimientode uno mismo, la honestidad y el valor para mostrarnos como somos.  Olvidemos el concepto de “tolerancia” o de “respeto”a la diversidad, si asumimos que todos nosotros somos, en alguna medidadiferentes, diversos o alternativos, estas palabras no alcanzan. Tenemos que AMAR NUESTRAS DIFERENCIAS.

1 comment on “BDSM: Un espacio para las diferencias”

  1. Tezca Responder

    Me encantó … amo la diversidad en todos sus formatos y amo pertenecer a esta comunidad tan variada y llena de posibilidades que me permite ser yo misma sin miedos.

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